Mas que un blog, es un viaje para adentro. No traten de entenderlo, traten de pasar por aqui y encontrar la salida. (si no saben cual es o donde esta siempre pueden apretar ALT+F4)
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La Ultima Pasa


De tanto andar entre malandras
uno mismo se convierte en una pasa,
y yo, asi como me ve
si usted me pone en las aguas adecuadas
ante las presencias adecuadas
y pronuncia las palabras adecuadas
entonces esta pasa de hombre que usted ve
volvera a hidratarse y a rejuvencer y a escribir milongas.
Pero hay que pronunciar las palabras exactas
y casi siempre hay alguna equivocacion,
hay que destilar el agua precisa
y casi siempre hay algun ingrediente que no se consigue,
hay que estar ante la presencia exacta
y casi siempre se trata de otra persona.
De no ser por esos pequeños detalles
otro gallo cantaria

HISTORIA DEL QUE ESPERO SIETE AÑOS


Jorge Allen, el poeta, amaba a una joven pechugona de los barrios hostiles.
Segun supo despues, alcanzo a ser feliz. Una noche de junio, la chica resolvio abandonarlo.
- No te quiero mas - le dijo.
Allen cometio entonces los peores pecados de su vida;
suplico, se humillo, escribio versos horrorosos y lloro en los rincones.
La pechugona se mantuvo firme y rubrico la maniobra entreverandose con un deportista reluciente.
El poeta recobro la dignidad y empleo su tiempo en amar sin esperanzas y en recordar el pasado.
Su alma se retemplo en el sufrimiento y se hizo cada vez mas sabio y bondadoso.
Muchas veces soño con el regreso de la muchacha,
aunque tuvo el buen tino de no esperar que tal sueño se cumpliera.
Mas tarde supo que jamas habria en su vida algo mejor que aquel amor imposible.
Sin embargo, una noche de verano, siete años y siete meses despues de su pronunciamiento,
la pechugona aparecio de nuevo.
Las lagrimas le corrian por el escote cuando le confeso al poeta:
- Otra vez te quiero.
Allen nunca pudo contar con claridad lo que sintio en aquellas horas.
El caso es que volvio a su casa vacio y desengañado. Quiso llorar y no pudo.
Nunca mas volvio a ver a la pechugona.
Y lo que es peor, nunca mas, nunca mas volvio a pensar en ella ni a soñar su regreso.